La primera revisión de un eléctrico sirve para comprobar cómo está el coche, pero también para descubrir qué información ofrece el taller al propietario. Acompañé a Víctor con su Leapmotor B10 y una de nuestras principales dudas fue cómo conocer la salud de la batería después de varios meses de uso.
Qué revisamos en la visita al taller
Durante la visita repasamos el filtro del habitáculo, los líquidos, la suspensión y la diagnosis electrónica. El mantenimiento de un eléctrico sigue teniendo elementos que atender, aunque no sea el mismo que el de un coche de combustión.
También nos interesaban el tiempo que iba a pasar el coche en el taller y los conceptos incluidos en la revisión. Son dos cuestiones distintas: una cosa es reservar una cita y otra conocer de antemano qué trabajo se hará y cuándo estará terminado.
La pregunta sobre el SOH
Queríamos saber el estado de salud de la batería, habitualmente identificado como SOH. Esa consulta generó más preguntas de las que esperábamos: si formaba parte del mantenimiento ordinario, si el taller podía facilitar el dato y si requería una comprobación adicional.
Conviene distinguir el porcentaje de carga que muestra el coche del estado de salud de la batería. Para valorar una medición de degradación hacen falta el dato, el método utilizado y su contexto. Esta visita no permite atribuir un porcentaje de degradación al B10 sin disponer de ese resultado.
La experiencia enlaza con mi primera revisión del Kia EV3: además del trabajo mecánico, importa que el propietario entienda qué se ha comprobado y qué recibe al recoger el coche.
Vídeo de esta experiencia
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