Un cargador portátil es uno de los accesorios que más sentido le veo llevar en el maletero de un coche eléctrico. Puede servir en una segunda residencia, en casa de un amigo o en un alojamiento que permita utilizar una toma adecuada. He probado el dé de DEPOW, anunciado con hasta 3,7 kW, conexión Wi-Fi y cable de 7 metros, y me ha gustado especialmente poder regularlo desde el móvil y dejarlo recogido en la pared cuando estoy en casa.
En esta primera prueba veo unos 3,4 kW de carga al subir el ajuste a 16 A. También compruebo los mandos, lo emparejo con la app y monto sus soportes. Son mis impresiones de uso inicial: todavía no es una prueba de durabilidad ni de temperaturas durante una noche completa.
Colaboración: DEPOW me ha enviado la unidad para hacer esta prueba. No me ha pagado por el vídeo ni por condicionar mi opinión.
Qué trae y para qué lo utilizaría
Mi unidad es blanca y viene en una bolsa de transporte con asa. Dentro encuentro el cargador, un paño de limpieza, los soportes para la caja de control y el conector, tornillos y elementos para recoger el cable. La impresión al sacarlo es buena: tanto la bolsa como los velcros y el conjunto me parecen cuidados y robustos.
El enchufe de alimentación es Schuko y la conexión al coche es de tipo 2. La longitud de 7 metros da margen para colocar la caja y llegar al vehículo, aunque antes de comprar conviene revisar cómo mide el fabricante la longitud total y qué versión se está eligiendo.
Yo le veo dos usos claros: llevarlo como recurso de carga lenta durante un viaje o dejarlo preparado en una segunda residencia. En ambos casos hace falta contar con permiso para usar la toma y con una instalación apta para recargar un coche durante horas.
Cuando preparo una ruta, prefiero saber de antemano dónde podré cargar. En mi viaje a Muskiz con el coche eléctrico conté cómo combinamos alojamiento y puntos de carga. Un portátil puede ampliar las opciones, pero merece la pena confirmarlas antes de llegar.
Configuración de la app y conexión Wi-Fi
Para empezar, sigo el QR de las instrucciones e instalo la aplicación. El proceso consiste en añadir el cargador, ponerlo en modo de emparejamiento y asignarle la red Wi-Fi. En mi caso aparece en el móvil y la configuración resulta rápida.
Estos son los pasos básicos que sigo:
- Alimentar el cargador desde una toma adecuada, con el conector del coche todavía desconectado.
- Abrir la app indicada por el fabricante y añadir un dispositivo.
- Activar el emparejamiento con el botón de amperaje y esperar a que aparezca el cargador.
- Seleccionar la red Wi-Fi y completar la conexión.
- Comprobar que la app muestra el equipo en espera antes de iniciar la carga.
El manual oficial en español del modelo de 3,7 kW indica Tuya Smart y una red Wi-Fi de 2,4 GHz. Conviene seguir el manual de la versión recibida para los tiempos de pulsación y el emparejamiento.
Desde la app puedo consultar el estado, ajustar la intensidad y acceder a la programación. Es la función que más me convence frente al cargador que llevaba en el Kia: resulta cómodo hacerlo desde el teléfono sin acercarme cada vez a la caja.
La prueba de carga: de 2,3 a 3,4 kW
Al conectar el coche, la carga empieza enseguida. Primero veo unos 2,3 kW, porque el ajuste estaba limitado. Después subo la intensidad desde la aplicación y la lectura pasa a unos 3,4 kW, que también compruebo en el coche.
El ajuste máximo que muestro es de 16 A. Los 3,7 kW anunciados corresponden aproximadamente a 230 V multiplicados por 16 A; la lectura de esta sesión fue de 3,4 kW. Eso no permite calcular por sí solo las pérdidas ni afirmar cuánta energía exacta llegó a la batería.
Me gustó lo rápido que inició la sesión. En comparación con mi experiencia con el cargador del Kia, lo noté ágil al empezar, aunque no hice una comparación cronometrada ni una prueba con ambos en las mismas condiciones.
Esta potencia puede ser útil para recuperar energía mientras el coche está aparcado muchas horas. Como referencia de cálculo, 3,4 kW constantes durante ocho horas equivalen a 27,2 kWh en el punto donde se mida esa potencia. La energía que acaba almacenada depende de las pérdidas, los consumos del vehículo y de que la sesión mantenga esa potencia. Que sea suficiente dependerá de tus kilómetros diarios y del tiempo disponible.
Mandos manuales y temporizador: un matiz importante
También se puede manejar sin recurrir al Wi-Fi. Con el equipo alimentado y antes de conectar el coche, el botón de amperaje permite seleccionar 6, 8, 10, 13 o 16 A. En la demostración enseño cómo cambian los valores en pantalla y compruebo la parada desde el propio equipo.
El botón con el reloj merece una aclaración respecto a lo que comento en el vídeo: el manual lo describe como carga diferida, de 0,5 a 8 horas. Sirve para retrasar el inicio; seleccionar ocho horas no significa que vaya a cargar durante ocho horas y detenerse después.
Para escoger una franja horaria, la app dispone de programación de inicio y final. Es útil si tu tarifa tiene horas más económicas. Configura la programación antes de conectar el vehículo y comprueba que no se solape con otra que tengas activa en el propio coche.
El enchufe y la instalación importan tanto como el cargador
Insisto mucho en esto durante la prueba: que el conector encaje en un enchufe no demuestra que esa toma admita horas de carga a 16 A. Bajar a 8 A tampoco convierte una instalación desconocida o deteriorada en una instalación segura.
Antes de utilizarlo de forma habitual, un instalador debe comprobar la toma, la línea, la puesta a tierra y las protecciones. No basta con dar una sección de cable como receta universal: también influyen la longitud, el modo de instalación y las condiciones del circuito.
La guía técnica de la ITC-BT-52 del Ministerio de Industria contempla condiciones específicas para utilizar bases domésticas en recarga de vehículos. La posibilidad de trabajar a 16 A exige que la base sea adecuada para ese uso continuado; no se deduce de la potencia máxima que anuncie el cargador.
En mi montaje final aprovecho una línea que ya tenía preparada para la recarga. Colgar la caja en la pared es una tarea distinta de preparar o modificar la instalación eléctrica. Si buscas un ejemplo de ese trabajo profesional, tienes mi instalación de un punto de carga en un garaje comunitario de Valls, publicada en 2025.
No ajusta la carga al consumo de toda la casa
En la configuración que pruebo no hay un sistema que mida el consumo de la vivienda y reduzca automáticamente la carga del coche. Elegir una intensidad desde la app no es lo mismo que disponer de balanceo dinámico.
Hay que tener en cuenta lo que consumen a la vez el horno, la climatización y los demás aparatos. Si una protección dispara, primero hay que identificar y resolver la causa; rearmarla repetidamente no soluciona una sobrecarga o un fallo.
Durante la grabación comento que tengo placas solares. Eso tampoco demuestra que el cargador esté siguiendo automáticamente los excedentes: en esta prueba controlo la intensidad de forma manual.
Soporte en la pared y bolsa para llevármelo de viaje
La parte práctica del kit me gusta bastante. Coloco la caja a una altura que permite leer la pantalla cómodamente y el soporte del conector algo más abajo, a mano. Los soportes dejan el conjunto ordenado y permiten retirarlo cuando me lo quiero llevar.
En el montaje me equivoco inicialmente con la orientación del soporte del cable y lo corrijo. La idea es que el cable quede recogido por arriba y el conector encaje en su sitio. Después basta con detener la carga, desconectar correctamente y recoger el equipo con sus velcros y su tapa para guardarlo en la bolsa.
También compruebo que la pantalla entra en reposo al pasar un rato y vuelve a mostrar los datos al tocarla. En mi caso lo dejo en una zona exterior cubierta; la toma y todas las conexiones deben ser adecuadas para las condiciones del lugar.
Mi opinión tras este primer contacto
Me ha convencido la combinación de app, ajuste manual, bolsa y soportes. Al terminar la prueba digo que va a sustituir al cargador que llevo en el Kia: me resulta más completo para el uso que quiero darle y me transmite una buena sensación de calidad.
Lo veo especialmente útil para quien tenga una toma revisada en una segunda residencia o quiera llevar una alternativa de carga lenta en el maletero. Para decidir si sirve como solución habitual en casa, miraría primero la instalación, la energía que necesito recuperar cada día y si me interesa disponer de balanceo dinámico.
Me queda por comprobar cómo se comporta en sesiones prolongadas y con el paso del tiempo. El inicio de carga y el manejo me han gustado; sobre calentamiento sostenido y durabilidad todavía no he hecho una prueba completa.
Dónde encontrar el cargador
Tienes el cargador portátil dé Schuko de 3,7 kW con app y cable de 7 metros en mi Shop de Lisard Bellod. Comprueba la versión, los accesorios incluidos y el precio final en la tienda; las ofertas que menciono en la grabación pueden cambiar.
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